GUÍA DEL PLACER I Oporto y Jerez I Jerez | Manzanilla La Gitana

 
 
  Manzanilla La Gitana
Con la tarjeta de presentación de ser la preferida en Andalucía y la más bebida durante la Feria Sevilla, la manzanilla La Gitana (un tipo de vino dentro de los vinos de Jerez) busca adeptos en Venezuela. Los ha encontrado en todas las tascas y restaurantes españoles, y también asoma en los estantes de los automercados. El viejo estilo de la etiqueta que se corresponde con su origen y autenticidad, no llama la atención de las nuevas generaciones de consumidores. Sin embargo, aquellos que las prueban en la barra de un establecimiento junto a sushi y delicadezas de mariscos advierten que bien fría, como debe servirse, es un vino de calidad que se estaban perdiendo.

Originaria de San Lúcar de Barrameda (costa del suroeste de España), la manzanilla de esta localidad andaluza goza de una situación climática única: Mientras en el casco urbano de San Lúcar el clima fresco del mar mantiene viva “la flor” en las barricas de envejecimiento todo el año, en los demás sitios de la región el fenómeno muere a mitad del verano e invierno.

La “flor” es una capa flotante de levaduras, que como un manto o velo, aísla al vino que envejece dentro de las barricas de roble americano del medio ambiente. Esta acción protectora natural permite que, mediante un método de trasvase o solera típica de la región andaluza, el vino adquiera características únicas. Si la “flor” o capa no existiera o desapareciera, el vino almacenado no calificaría como “manzanilla” sino que se parecería a otros vinos blancos de España.

La manzanilla es un vino único de España cuyas cepas, Pedro Ximénez y Palomino, crecen en situaciones extremas de escasez de agua y sol intenso, en terreno rico en caliza. Delicada, ligera, fragante, tiene un color oro pálido característico.

La marca La Gitana fue creada por la casa Hidalgo en 1792, y se ha mantenido bajo el control de este grupo independiente por generaciones sucesivas hasta hoy.

Se bebe muy fría, a 9 o 10 grados. Después de abierta se puede mantener en nevera por tres semanas, mientras uno recibe amigos y la da a probar con las asociaciones gastronómicas ya recomendadas, o con jamón y queso.