GUÍA DEL PLACER I Gastronomía I Seducción I Regalos gourmets en diciembre

 
 
  Regalos gourmets en diciembre
Pero por las paradojas de este mundo, seguramente a Ud. no le regalan las cosas con las que sueņa un gourmet, y sin embargo siempre se aparece un amigo con unas botellas del peor vino alemán bajo el brazo, o una amiga con un par de labradas copas de color verde grama, bellísimas como floreros pero inservibles para poner vino en ellas.

Si ya le pasó esto, prepárese para lo peor. La suegra le puede regalar un gorro de cocinero (con el cual los no cocineros se ven como payasos), la compaņía amiga le enviará un estuche de Navidad donde la calidad se da codazos con el sentido común, alguien cercano gastará buen dinero en enviarle un panetón italiano reseco, o recibirá un par de copas de champagne de base larga, fina, tan fina, que se romperá a la primera limpieza. Por eso, si bien uno es fácil de regalar, es mejor ayudar en esos afanes a quienes bien nos quieren.

Esta es una versión resumida de cosas queridas por los amantes de la mesa y de lo bueno, que puede servirle de guía, no a Ud. sino a sus amistades, a quienes puede enviar de inmediato una copia de este trabajo:

Decantadores: Destinados a permitir que el vino sea trasegado por su edad, dejando la borra o residuo de impurezas en las botellas. Los hay de todo tipo y precio. Le dan elegancia a la mesa.

Licoreras talladas, garrafas de aguardientes: Sirven para el whisky, vodka, coņac, etc. Es decir, para todos aquellos destilados que no modificarán su estructura, pues su envejecimiento acabó el día que fueron embotellados. Las más caras son producidas en Italia y Francia. Igualmente funcionales pero mucho más baratas, son las fabricadas en países de Europa del Este.

Juegos de Copas y vasos: Para todas las necesidades, bebidas, gustos y precios. Recuerde que cada bebida tiene una copa o vaso especial (Jerez, vino blanco, vino tinto, oporto, champagne, grappa, vodka, coņac, licores dulces, cerveza). Como en la mayoría de las bebidas su color es información, las copas jamás deben ser de colores. En las de champagne, populares pero inútiles son aquellas copas chatas, parecidas a la mitad de un seno. Las correctas son altas, del tipo flauta o tulipán, para permitir que fluya el perlaje de las burbujas.


Además de todo esto en cristalería, a un gourmet le pueden regalar sacacorchos, termómetros de vino, relojes de cocina, cuchillos, sartenes de diferentes estilos y peso, estantes para botellas, hieleras de metal, fuentes para canapés, utensillos de cocina, saleros, sets para aceite y vinagre, portabotellas, candelabros, manteles y servilletas, pinzas y paletas, cubiertos, ensaladeras, y casi un centenar de alternativas en vajillas, botellas y libros.