El bacalao gourmet
Entre febrero y abril, el bacalao gourmet tiene un momento gastronómico cumbre. Se produce, según los noruegos, el "milagro del skrei", el periplo marino de un cotizado pez cuyo nombre significa nómada.
Cuando alcanza los cuatro o cinco años de edad y su peso supera los tres kilos, el bacalao ártico (Gadus Morhua) siente la necesidad de abandonar las gélidas aguas del mar de Barents y migrar hacia el suroeste, a las islas Lofoten, lugar donde nació.
En esas aguas, a "sólo" 4 grados a pesar de estar en el Círculo Polar (les acaricia la corriente del Golfo), millones de bacalaos encuentran un lugar confortable para desovar.
El viaje, de miles de kilómetros, dota a su cuerpo de unas características especiales que lo convertirán en manjar suculento. Tiene menos grasa y sus músculos se hacen más fuertes. Su carne es muy blanca y firme.
En su balneario cristalino de las islas Lofoten, el skrei se alimenta de cangrejos, moluscos y arenques. La larga marcha es de ida y vuelta, pues tras el desove (una hembra puede soltar cinco millones de huevos) el bacalao se regresa al Ártico.
El volumen de captura de este bacalao de invierno tiene un reglamento riguroso. Se pescan ahora unas 55.000 toneladas en las Lofoten, mientras que a finales de los años cuarenta las capturas llegaban a las 147.00 toneladas. Se utiliza palangre (sedales con varios anzuelos) y los ejemplares se marcan rigurosamente con una chapita de control.
Los noruegos sostienen que el skrei es el bacalao más exquisito del mundo. Ahora, todo aquél que presuma de gourmet, lo busca. Se incluye su nombre en la agenda de viaje, para poder comerlo en España, en Inglaterra o en Francia, donde ya han creado un club de adictos. Sin embargo, Portugal que es el país que más bacalao por día consume, hasta ahora no tenía acceso al skrei al que se considera una exquisitez, un lujo.
El bacalao tradicionalmente se ha comercializado salado, secado sin sal o seco salado en los países del arco Mediterráneo, pero cada vez hay más demanda del producto fresco, con sabor a mar. |