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Sospecha de trampa en el “Bocuse de Oro”
El chef del Senado francés, Fabrice Desvignes, ganó hace un mes el Bocuse d'Or de 2007. Pero según se sabe ahora, sus rivales de Alemania y Dinamarca sospechan que no jugó limpio. Comentan que hizo trampa al ingresar ingredientes precocinados en la final, en la que participaron 24 equipos nacionales.
El plato con el que Desvignes ganó fue Pollo de Bresse trufado, que preparó a lo largo de cinco horas delante de los jueces y espectadores que asistieron en directo a la final, celebrada en Lyon el mes pasado. Sin embargo, a Desvignes le han pedido explicaciones por dos recipientes metálicos que recibió al comenzar la competición.
Esos dos recipientes podrían contener guarniciones muy elaboradas, que hicieron resaltar y diferenciar al plato principal por el trabajo del chef.
Varios chefs consultados han comentado que tienen serias dudas de que sea posible elaborar tantos detalles laboriosos en sólo las cinco horas que dura la competencia.
Los organizadores del premio, que fue fundado por el cocinero francés Paul Bocuse, dicen que las protestas no son más que una forma de consolarse. Florent Suplisson, uno de los directores del certamen, explicó al periódico londinense 'The Times' que Desvignes recibió los envases dos minutos antes de ponerse manos a la obra porque la nieve que cayó durante la noche demoró su llegada. Contenían cubertería y 'foie gras', y se permitió que se utilizaran en la preparación del pollo.
Sin embargo, el sitio de internet francés LyonCapitale.fr, que destapó la polémica, desmintió el dato. Asegura que los dos recipientes se recibieron al menos hora y media después de empezar el concurso.
Los daneses y los alemanes insisten en que Desvignes recibió los recipientes después de haber empezado a cocinar. Rasmus Kofoed, del equipo de Dinamarca, que obtuvo 15.000 euros y el Bocuse de plata, no ha impugnado formalmente el resultado.
Wahabi Nouri, el chef de Hamburgo que quedó en undécima posición, reconoció haber presentado una queja por vía telefónica. "No sabemos lo que había en esos envases. Sólo decimos que resultó extraño", dice. "La cocina es el último deporte que queda sano y libre de drogas. Si hubiera habido engaño, sería una pena, pero espero que no sea el caso".
Los daneses dicen que no protestaron de forma oficial porque no querían que se les acusara de malos perdedores. Paul Bocuse ha comentado que, para evitar cualquier duda futura, van a cambiar el reglamento del torneo.
Desvignes, de 33 años y uno de los más prometedores chefs jóvenes de Francia, recibió un premio de 20.000 euros en metálico y un trofeo de oro al ganar el premio creado por Bocuse. |
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