GUÍA DEL PLACER I Gastronomía I Chefs | ¡Adivinen quién viene a cocinar!

 
 
  ¡Adivinen quién viene a cocinar¡
¡Adivinen quién viene a cocinar¡
Los chefs famosos han dicho “¿Si el cliente quiere y está dispuesto a pagarlo porqué no dárselo?”. Están haciendo cenas privadas por 15 a 50 mil dólares, o cocinando para pequeños grupos a 2.500 dólares por cabeza.

Pasa en Nueva York pero ya la moda se ha extendido a Colorado, San Francisco, Texas, Miami, Santiago de Chile y Taiwán. Allí donde un multimillonario o un excéntrico quiera darse el lujo de decir que el chef fulano de tal, con dos o tres estellas Michelin vino a su casa a cocinarle, puede hacerlo.

Hasta ahora los chefs estrellas franceses no hacían eso, salvo para eventos de beneficencia o grandes banquetes ceremoniales. Pero con su visión práctica de la vida y la profesión, en Estados Unidos se está volviendo moneda corriente no ir al restaurante del famoso, sino hacer que el famoso venga a casa.

“Por fiestas de aniversarios, en ocasiones especiales o como regalos de cumpleaño, cada vez más cocineros estrella visitan en persona lujosos fogones de no menos lujosas casas particulares. Y por precios que pueden superar los 1.600 euros por comensal (casi 5 millones de bolívares), uno puede no sólo disfrutar de las creaciones de los maestros, sino del arte de verlos crear” asegura una crónica del The New York Times.

“Replicar en casas particulares lo que hacemos en los restaurantes --la precisión, la perfección-- es un reto enorme y consume mucho tiempo", explicó al citado períodico el chef de Per Se Tomas Keller. Per Se es el único estadounidense con tres estrellas en la primera guía Michelin de Nueva York. Desde la oficina de Daniel Boulud – dice el New York Times - se asegura que las visitas en persona son excepcionales. “Normalmente unas cinco o seis al año”. Bouloud tiene también estrellas Michelin y dirige cinco restaurantes en Estados Unidos.

 
 

Alberto Soria