Para elaborar la guía “Michelin New York 2006”
(que comenzó a circular esta semana) Michelin envió
desde Francia el año pasado a cinco inspectores secretos.
Después de ocho meses de trabajo, la guía recoge reseñas
de 507 restaurantes y 50 hoteles, y espera expandirse a otras ciudades
norteamericanas en el futuro. Las guías gastronómicas
nacieron en Europa con la diseñada por la compañía
de neumáticos francesas hace un siglo. Esta es la primera
vez que una de ellas cruza el Atlántico y juzga restaurantes
y cocineros en el Nuevo Mundo.
En un país donde hace poco, miembros del congreso intentaron
cambiar el nombre de las patatas fritas (en EEUU, french fries,
significa literalmente patatas francesas) por freedom fries, “patatas
de la libertad”, en protesta por la oposición de Francia
a la guerra de Irak, la Guía Michelin no las tiene todas
consigo.
"El hecho de que sean franceses será motivo de mofa
y rechazo por parte del tipo de gente que lee el popular “New
York Post", afirmó a las agencias noticiosas Colman
Andrews, director de “Saveur'” revista gastronómica
neoyorquina. "En cambio, será altamente apreciado por
los lectores del 'New York Times'".
Hasta ahora, The New York Times y la guía Zagat, escogían
los chefs más famosos y los mejores restaurantes de la ciudad.
En la segunda categoría de premiados con dos estrellas Michelin
bajo el comentario de "cocina excelente, merece desviarse del
camino" aparecen cuatro restaurantes: "Bouley", "Daniel",
"Danube" y "Masa".
Pero el Restaurante Daniel del chef Daniel Boulud era reconocido
por el Times a la cabeza de la mejor cocina de la ciudad, y también
encabezaba la lista de Zagat. Per Se y Le Bernardin logran también
la máxima puntuación en Zagat, quien puso a la cabeza
de popularidad a The Gramercy Tavern, a quien Michelin solo concedió
una estrella.
En el grupo de distinguidos con una estrella "muy buen restaurante
en su categoría" aparecen otros 31 locales.