GUÍA DEL PLACER I Gastronomía I Chefs | Paul Bocuse: De la Alta cocina a los bares-restaurantes

 
 
  Paul Bocuse: De la Alta cocina a los bares-restaurantes
Lleva 55 años cocinando y luce orgulloso las tres estrellas que la guía Michelin le concedió en 1965, cuando saltó a la fama. Dice estar cansado de expandir su emporio y se muestra feliz con el papel de guardián del templo gastronómico que es su restaurante cerca de Lyon, Francia. Sin embargo, como para matar el tiempo, regentea una escuela de cocina y hotelería que lleva su nombre, dicta conferencias por todo el mundo, y dirige el equivalente al Oscar de la cocina (Bocuse d`Or) destinado a descubrir nuevos talentos profesionales. Hoy, cuando sus seis libros ya vendieron tres millones de ejemplares, su misión declarada es difundir las artes culinarias.

Así presenta Marcela Mazzei en “Clarín” de Buenos Aires al chef que en 1921 ganó el título de "Mejor trabajador de Francia", premio que desde 1924 entrega el gobierno francés a los artesanos y profesionales más destacados. En marzo pasado, en la guía Michelin France 2005, batió otro record: 40 años con tres estrellas, el máximo alcanzado por cualquier cocinero en la historia.

Fue el primer chef que salió de las cocinas, en 1965, para dar clases en Japón. "Fui un precursor y mi curiosidad me llevó a todas partes, Europa, Asia y los Estados Unidos... aprendí geografía viajando", recuerda. Bocuse, que maneja la comunicación como un experto, cuando entra en uno de sus bares-restaurantes se transforma en gerente de empresa siglo XXI.

Su fama internacional es enorme: vigila 14 panaderías en Japón; el restaurante del Hotel Méridien en Copacabana; uno de 65 cubiertos en Tokio y el Bocuse a bordo del lujoso crucero Royal Viking Sun. Fue también él quien hizo camino en materia de consultoría (supervisa el menú del Lido y las conservas William Saurin por 70 mil euros anuales) y de distribución de productos (chocolate, café, té, vinos) con el sello Bocuse en cada restaurante. Su última creación: el restaurante del estadio Olympique de Lyon.

En paralelo a la cocina de la alta gastronomía francesa, Bocuse reflexiona sobre una nueva forma de restaurante. Hay que ofrecer lo bueno a bajo precio, dice. Durante los 90's inauguró sus "brasseries", una en cada punto cardinal de su ciudad natal, donde el precio medio de un plato oscila entre 8 y 10 euros (comparados con 170 euros en el restaurante tres estrellas). Se dice que en esos cuatro bares-restaurantes, vende diariamente dos mil cubiertos diarios. Más de cincuenta mil clientes mensuales es un éxito sin precedentes en la cocina tradicional francesa. "Monsieur Paul", como lo llaman sus colaboradores, tiene sólo el 52 por ciento de las brasseries. El resto es de sus cuatro cocineros aprendices que están con él desde siempre.

El secreto de su éxito afirma Bocuse, se sostiene sobre tres elementos: "excelentes colaboradores, una esposa que permanece al frente del restaurante mientras su marido recorre el planeta, y buenos productos”
Se podría considerar satisfecho, pero dice que piensa "durar veinte años más", antes de pasar la posta a los más jóvenes. Con porte de embajador, culto e inteligente, gran conversador, siempre tiene una frase oportuna: "El mundo será mejor cuando los periodistas lean a fondo sus artículos antes de publicarlos y los cocineros prueben sus platos antes de llevarlos a la mesa".


 
 

Alberto Soria