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  Blumenthal ambiciona ser oído
Un chef inglés que cabalga en la cresta de la ola del éxito, quiere pasar a la historia como el primer cocinero que incorporó el oído a la degustación. Para ello, ofrece a sus clientes un casco con auriculares y micrófono, que permiten al comensal oír en directo los sonidos que emite cada vez que mastica algo. “Es un truco ridículo y repugnante” dicen los críticos de la iniciativa, registrada por Ben Dowell, en The Sunday Times de Londres.

El protagonista de la extravagancia es Heston Blumenthal, propietario y chef jefe del restaurante The Fat Duck de Bray (Berkshire), calificado con tres estrellas Michelin. Opina que el oído es el "sentido olvidado" en la comida y que el sonido constituirá una aportación significativa en la comprensión y apreciación gastronómica de sus clientes.

Cuando en los dos próximos meses se instale el sistema de sonido desarrollado con ayuda de un psicólogo de la Universidad de Oxford, los comensales del restaurante de Blumenthal recibirán al sentarse en la mesa unos cascos y un micrófono que grabará todos los sonidos que hagan al comer. Estos sonidos se transmitirán a un ecualizador, donde los niveles de cada tipo de sonido se ajustarán a las preferencias de los comensales, y pasarán a los auriculares.

Un reportero de The Sunday Times que probó el sistema este fin de semana dice que los sonidos que oía por los auriculares aumentaban el sabor de la comida que estaba tomando. Sin embargo, encontró un desagradable problema: el micrófono es tan sensible a los sonidos que se producen al comer que el ruido era casi insoportable cuando hablaba.

Blumenthal afirma que aún hay que perfeccionar el sistema. "Uno de los inconvenientes es que hay que mantener la boca ligeramente entreabierta para que se grabe el sonido, pero creo que podemos desarrollar un micrófono que se introduzca en la boca", afirmó. "También creemos que podría ser interesante oír los sonidos que hacen otras personas al comer".

Chris Young, jefe de investigación gastronómica de The Fat Duck, afirma: "Es muy intenso; el cliente cobra conciencia repentinamente de lo que ocurre en su boca y en su cabeza. Por ejemplo, se nota con claridad cuando se toma una delicia de chocolate con una base de caramelo burbujeante. Cuando prueban el caramelo, la sorpresa de los comensales es evidente; algunos hasta se echan a reír".

Blumenthal ha pasado más de año y medio desarrollando este sistema, que todavía carece de nombre, con Ian Sands, ingeniero de sonido, y Charles Spence, catedrático de Psicología Experimental de la Universidad de Oxford. Con los años, el chef se ha hecho famoso por introducir las nuevas tecnologías en la gastronomía. Recientemente creó un helado deshidratado por congelación, y su 'mousse' escalfada en nitrógeno líquido hace que salgan corrientes de vapor por la nariz del comensal.